EL CABECEO, LA MIRADA IMPENETRABLE Y LA MILONGUERIDAD DE DISEÑO – Por Catulo Bernal

EL CABECEO, LA MIRADA IMPENETRABLE Y LA MILONGUERIDAD DE DISEÑO – Por Catulo Bernal

Por inercia nos llegamos al “Oriental”, la Milonga al aire libre de los viernes  al filo de las once, cuando aun quedaban por pasar dos trenes turísticos con su cargamento de hurguetes y viajeros de la noche que se acuestan tarde y buscan algo autentico en los tours organizados por el “C.onsorcio I.nternacional de M.ilongas”. Íbamos Piton Pipeta, Romulo Papaguachi, el Pibe Pergamino y El Filosofo Diogenes Pelandrun, con ganas pero sin espectativas, porque aunque la milonga mantenia la estructura pintoresca de un potrero  con su microclima agradable en delicado equilibrio por el terraplén ferroviario, los ligustros de la entrada, la pampa mas alla de la parrilla y el bosque cuidado por el jardinero japones, afuera en la ciudad el frío se colaba por todas las rendijas y las reformas redefinían su concepto de milonga rea por un diseño aséptico. Aunque el toque de distinción suburbana seguía allí con el Uruguayo Pococho  al frente de la parrilla y puchero mixto de carne y gallina anunciado en el menú invernal. Nos acomodamos en nuestra mesa bajo el limonero donde en ramas altas cuelga algún fruto salvado del chimichurri por inaccesible y los zapatos milagrosos de Plinia Perez que los muchachas malas han clavado en las alturas haciendo creer a las principiantes que quien los calce sera imbatible. Leyenda urbana que hasta el momento solo genera callo y ampolla.  La alargada sombra del C.I.M. se nota. Las mesas de chapa oxidada ahora son unos bodoques hechos con cajones de manzana reciclados por artesanos de la zona. Una Capa de soldaduras estéticamente adecuadas embellece la Carlos Gardel 54, el pecio destrozado con el que  volvimos del torneo intergalactico de Truco y que se uso durante muchas milongas para colgar el embutido fresco y los tallarines caseros. Y enceran  la pista de tierra apisonada.  Por suerte nada de la posesión Lamarquiana queda en los aguerridos modales de Pococho, que comanda a sus ayudantes HugiMuni Cuervo, diestros para eliminar los desperdicios y los vinos a medio terminar. Un olor sin humo flotaba sobre  las mesas medio llenas.  Encima del poste central donde salen leds sustitutos de las tradicionales bombillas pintadas a mano las pantallas panorámicas con sus protecciones de bolsa se ven nitidas.  Aunque Gardel a veces tiene un bigote de mugre. Y si  alguna pareja baila, siempre hay entre los que miran algunos seres mierda. Mas allá de las manchas.

– Esto se parece cada vez menos  a la vieja y querida Milonga del Oriental. Aunque por el frío externo hay menos payasos ofertando clases, servicios y viagra  – Pitón Pipeta se acomodo en su silla con todo su peso. Hizo más ruido que la sutil tanda de Canaro con Adrián, que Gabi Sodini estaba poniendo desde la cajita itinerante de sonidos, despidiendose casi del Eurosoda tango tour 2017 para volver al calor de su Barracas Natal.

– Esta peor.  Un engaño. Fijense la camisa parrillera con el bordado de Pococho. Me gustaba mas antes con las camisetas agujereadas por la polilla,   el chaleco tejido al estilo Bonanza y el pañuelo desteñido como gorro para que no se le cayeran la melena en la comida.

– Si aparecen bailarines con credenciales en el traje  que digan “Milonguero esperto” yo no vengo más.

– Eso decimos siempre. y siempre volvemos.

Romulo Papaguachi miró al terraplén, ajustándose la bufanda escocesa –  Los taxi tangos se lo van a pensar para venir a buscar negocios con el frío. Los trenes pronto vendrán casi vacíos o no vendrán. Porque nadie quiere  hacer turismo en un descampado con un falso aire campero, por mas color milonguero y local que haya. El frío va a matar estas pavadas de diseño.

-Los taxi tangos no se. Pero los  Toxitangos van a seguir viniendo. Fijense el empeño que ponen los borrachos en caerse al lado del poste central. Calculan la caída mientras recitan a Gagliardi. Que herejía!

Riquelme vino con su traje rojo de organizador con las iniciales bordadas en azul del C.O.I.

– Muchachos. Que les parecen las reformas? Vamos por buen camino!

-Que quiere que le diga Riquelme, estas mesas hechas con cajones verduleros están muy bien. .Aunque creo que poner las mesas V.I.P. al costado del ring de los titanes de la Milonga es un error. Los Titanes les quitan protagonismo. Las  grasas se ven mas hercúleas con los tiradores a juego y las camisetas tipo Karadagian con el nombre atrás. Pero parecen un poco “retocados”. Ya no se sacuden los mondongos a ganchasos. Y gritan impostando mucho.

– El espectáculo.  Todo por el espectáculo.  Aparte del guiso les damos complementos vitaminicos. Y toman clases de actuación con un actor de Telenovelas turcas. Pero lo de las mesas no es cosa mía.   Es un concepto del C.I.M.  Al visitante con ínfulas de artista le gusta ver la gente bailando. Y ese era el único lugar mas o menos elevado.

– Si.Si. El humilde visitante artista necesita hacerse notar con la anónima turba principiante. Saquen numero muchachos, que el tren fantasma de la milongueridad de diseño sale en cinco minutos.

–  No vieron los baños? Reciclamos los tanques de cal y hicimos unas piletas fenomenas  para lavarse las manos. El papel de mano sale de la boca de Troilo  y el papel  higiénico cuelga de la nariz de Discepolo y Tita.

– Maravilloso. Aunque con la música funcional Piazzolliana mas de uno lo va a usar como reservado. Y las bebidas donde las enfrían ahora, en un fiat 600 impermeabilizado?

– Conseguimos una Siam de madera. Se acabo el fuenton con hielos.

–  Tendría que habernos avisado que trajéramos gafas de sol –  Pelandrun  miraba hacia las mesas ya ocupadas por nuevas  primeras figuras en ascenso, aspirantes y metidos –  Tanto brillo me molesta las corneas y no puedo divisar a las muchachas al costado de la pista. Ni a los milongueros de verdad. Ya que esta  en reformas podría haber puesto una cadena para que  los gruppies no se le amontonen pidiendo autógrafos. Un pasarela para mostrar las nuevas tendencias en vestimenta. Y un trampolin en la sanja para los perdedores sin poder adquisitivo ni imaginativo.

– Bueno, que iba a hacer? Son exigencias del C.I.M  Ustedes saben que esto siempre fue una milonga popular.

-Por eso mismo se lo digo Riquelme. El milonguero de antes hacia su leyenda en el misterio y en la pista. Ahora con tanta iluminacion se ve mas la mugre y la pelusa. Habia necesidad de vestir a los muchachos que juegan al fulbo con esas camisetas con la cara de Pugliese y D´arienzo?

– A ellos les encanta. Y hay que comer muchachos. Hay que comer – Riquelme se fue acomodándose el traje.

Ahí tiene razón el hombre. Mocito Taura, muchacho – dijo Papaguachi llamando al camarero – Abandonamos el Chardonay por motivos climáticos. Un par de botellas del cabernet NUESTRO, Una picada de chorizo y milanesa agitada con pickles pero no revuelta. Y que doña Flora nos vaya  preparando puchero para seis. Como viene?

– Cargado y en su punto de caldo sabroson. Papa, calabaza, zapallo, calabacin, maíz, morcilla,chorizo, un poco de col  para bajar la grasa, zanagoria, gallina, osobucco y falda.  Si quieren la versión fetencool  sale con verduras de cultivo ecológico, la gallina  campera  alimentada con sobras de asado, guiso y cascaras de pan de masa madre remojado en vino. La carne proviene de vaca errabunda y babero con la cara de Rivero.

– No.No. Digo, viene en plato ya servido o fuente ñoquera de metal?

– Ustedes los Lusiardos ya tiene asignada una olla de aluminio con cucharón a juego  para que se sirvan lo que quieran. A la “plebe insigne” se lo dan ya emplatado, con esferificaciones de aceite y mostaza en escamas.

SatisfactorioPapaguachi ha comenzado a acumular una barriga como la de Nero Wolfe además de hablar como el celebre detective – Vendrá con aceitera girasol roja con su tarrito de mostaza?

– Eso ni pedirlo – Dijo mocito y se fue caminando a compás sobre el Donato.

La picada llegó caliente, para abrirnos el apetito junto con  las botellas de reserva genuino y el polvo residual casi tapando  el NU de la palabra “NUESTRO”.  La pista estaba llena de virtuosos. Malos, pero con distinción. Debajo de las capas de Técnica cada tanto asomaba algún destello.  Pocos habían que bailaran por el regocijo de experimentar el abrazo y la entrega al tango.

-Si Garlucho levantara la cabeza…

– Quien era Garlucho?

-Ese que esta ahí. Se mira mucho  los pies. Una lastima.

Un ballet de comedidos invitantes iba dando vueltas sin encontrar el consentimiento de las muchachas sentadas en las mesas o en los bancos colectivos. A aquellos cabeceadores de larga distancia no les iba mejor. Un muro infranqueable de indiferencia les devolvía las miradas y las ganas.

– Esto no esta bien. hay mucha muchacha bailarina, pero ninguna milongueridad. Fijense  como las dulces y confiadas sonrisas con implícitas promesas de buen baile que estos muchachos llevan colgadas en la cara son devueltas a la cocina del corazón achicharradas y sin ganas. Esto antes no pasaba. Seguro que tanto maniquí bailarín ha dejado todo pegajoso de soberbia.

-Es temprano.  Pensemos que es temprano. Los buenos llegaran mas tarde.

-Si fueran gaseosos, sudantes, mal vestidos, mal bailados… Pero son gente que baila, que siente pasión por el tango. No lo entiendo muchachos. Porque en el otro extremo hay muchachas que  no le hacen asco a ninguna tanda, pero sus miradas no se cruzan. Hay interferencias.

El Pibe vino amargado – Tengo el cuello fastidiado  de cabeceos perdidos.  Y cuando voy a sacar me dicen que no. Me acaban de arruinar la tanda de milonga. No serán los leds?

– Es como un muro de ruido blanco. Impenetrable a todo intento. Esos chicos se están inclinando como chambelanes de palacio. Van a buscar el contacto visual a veinte centímetros de la cara. Y no son tan caraduras como algunos, que sin dudar repiten la invitacion con la muchacha de al lado. No. No. algo no esta bien.

– El redactor de milongas debe estar distraido. Se debe haber abierto la ventana de enfrente.

– El redactor de milongas? Que dice Catulo?

–  Hace algún tiempo imagine una historia sobre un tipo que escribe lo que pasará en la milonga, hace un guión, digamos, un segundo antes que suceda. Esta sentado en una oficina que da a un patio interno en donde hay otra ventana y una maceta con una flor roja y otra azul. No se sabe si los acontecimientos son creación suya o solo es un interprete, un esclavo de dioses milongueros que guían los encuentros y los desencuentros de todas las milongas. Tampoco se sabe bien porque lo hace. Pero esta ahí, en su patio. Escribiendo. Y a veces cuando la noche milonguera es insulsa y no hay conexion ni para cabecear es porque  la ventana de enfrente se abrió y el redactor se distrajo en la contemplación de una,  de una muchacha…

– de vestido con madreselvas! – dijeron todos a una.

– Si. Como lo adivinaron?. Bueno.  El tipo está ahí. Y el guión se le escapa por todos lados y se distrae. Y entonces toda la milonga es una morondanga sin ganas ni interés.

– Muy determinista su historia. Las gentes religiosas se pregunta por que Dios – quien quiera que se esconda bajo ese titulo – permite que pasen tantas cosas atroces en el mundo – dijo PelandrunSiempre cometen el error de regular al creador según las leyes de su creación. Para mi el universo es como un frasco de germinados. Lo que salga y como salga no tiene nada que ver con el jardinero. Aunque esto de Dios Oficinista y enamorado es una interpretación nueva.

El Piropeador de Valses de Villa Martelli cayó de espaldas en el cuadrilátero de los “Titanes” levantando una importante polvareda sobre las mesas V.I.P. y haciendo toser a los “Notables” ¡Suerte maldita que escupes mis afanes! gritaba sobre actuando.

La “Plebe insigne” entre los que no había ningún bailarín de primer nivel se levanto de sus sillas buscando aire y  puteando sin eufemismos.

– Yo no creo en eso del destino. Creo que la milonga tiene sus correctores. Compensadores espontáneos.  El Piropeador acaba de compensar con su espalda.

Un milonguero enojado por el muro de miradas impenetrables agarro una bandeja de ensaladilla rusa y la volcó sobre una de las muchachas –  HUY, perdoname. Estaba tan absorto viendo como esquivabas las miradas que se me cayo sin darme cuenta – dijo.

La muchacha le descompensó la compensacion de un cachetazo.

-Ni guión, ni iniciativa.Determinismo o Libre albedrio. Por ahí es solo estupidez – Dijo Pelandrun mientras llenaba las verduras pisadas del puchero con aceite y mostaza.

El tren turístico milonguero llegaba en ese momento a la altura de la puerta de ligustros del Oriental.  con su cargamento de milongueros de media hora. Saque de la mochila los libritos de versos milongueros, que había hecho en la fotocopiadora, me puse una credencial que decia “poeta de la milonga” y me fui a vender donde los visitantes se paraban a esperar los pedidos de asado y puchero para llevar.

– Tu también hijo mio? – Dijo Pelandrun, parafraseando a Cesar.

Hasta la cita me salio berreta:

– Hay que comer muchachos. Hay que comer.

Imagen de perfil de juan ignacio Arias
Mi profesion de fe es la escritura y la erudicion que dan las horas bien vividas. Leo mucho, escribo mucho, bailo mucho. hace mucho tiempo estudie ciencias de la comunicacion, leí hasta siete libros en una semana, vi muchas peliculas y leí mucho comic. Allende el mar aprendi a bailar y a estar en las milongas. Hoy, corregido y aumentado, vuelco lo que se en este humilde blog. Y lo que no se, lo recreo para que se diviertan aquellos a los que el dia dejó de lado.

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

wordpress theme by jazzsurf.com

Powered by themekiller.com anime4online.com animextoon.com apk4phone.com tengag.com moviekillers.com